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ACCIDENTE
POR ROTURA DE HÉLICE

Este
relato es para que aprendamos a que ciertas cosas como las hélices no se deben
reparar por personas aficionadas.
En enero de 1998 decidimos ir a volar a Chile con nuestro Trike, previo a esto
todos los elementos y componentes del aparato fueron revisados, y dispusimos
cambiar la hélice, que estaba con algunos piquetes por una bipala de madera que
era de un amigo.
Dado que el paso daba con la exigencia del motor, un Rotax 503 de 52hp con
reductora 2.24-1, lo único que nos impedía llegar a las 6.500 rpm. era el diámetro
de la hélice.
Conocíamos desde hacia mucho a un viejo piloto de Sterman y cuanto avión de
aeroclub hubiera en Mza. el había hecho varias hélices y tenia experiencia, además
"solo había que bajar el diámetro".
El trabajo se hizo, se balanceó y se le dieron algunas capas de barniz.
Nuestro viaje fue espectacular, era la primera vez que volábamos sobre el mar,
una experiencia interesante.
Hacíamos vuelos de bautismo desde Con Con volando sobre la costa hacia Reñaca,
que duraban unos 20 minutos... Todo esto fue genial y no tuvimos problema.
Al volver a Mza. detectamos que la hélice estaba, cerca del centro, separándose
entre sus diferentes tablas por efecto de la falla del barniz y la gran contribución
de la humedad del mar en esos 20 días pasados.
El defecto era mínimo, solamente te dabas cuenta pasando un dedo por el lugar.
Decidimos llevársela al amigo que nos había hecho la adaptación ya que era en
parte el que había usado un barniz de mala calidad.
En dos días estuvo lista y la fuimos a probar, la instalamos y tenia las
vibraciones típicas de cuando ajustas may, en el centro de la hélice, de un
lado que del otro.
Fue sometida en tierra a toda la aceleración del motor sin haber problema.
Una vez reajustada y sin vibraciones, la volamos en solitario también sin
problema.
En ese momento de la ultima prueba llego un amigo con otro que quería hacer un
vuelo de bautismo.
Estando "todo bien" se subió, lo até con el cinturón
de seguridad y empezamos el carreteo hacia la cabecera de pista, hasta ahí todo
normal.
Muy poco viento de frente, eran las 7 de la tarde de un dia del mes de febrero,
el calor era intenso.
Acelero y despego sin problemas, y en línea con el eje de la pista pero ya sin
ella abajo y a unos 60mts de altura escucho y siento una explosión seguida de
una vibración brutal, apago inmediatamente el motor y busco un lugar para
aterrizar, el ala delta tenia una tendencia a girar hacia la derecha que me llamó
mucho la atención, pero el lugar de aterrizaje que elegí estaba hacia la
izquierda, ya que al frente no había posibilidades por haber un campo con
cultivos.
Todo esto se desarrollaba con una línea de alta tensión a
mi izquierda que ya estaba a unos 5 Mts. por debajo, decido hacer una maniobra de
resbale lateral con un giro pronunciado porque haciéndolo normalmente me engancharía
en los cables. Cuando lo ejecuto lo normal es mirar hacia el lado del ala caída
que era la izquierda y veo el cielo a través de donde antes había velamen.
Miro el anemómetro y solo había aumentado la velocidad 10 km/h, estaban rotas
tres ballenas y la pobre ala seguía volando ¡
Vuelvo a línea recta para entrar en el campito que había
elegido y solamente había que compensar para que no girara a la derecha, estoy
por tocar tierra y veo que indefectiblemente íbamos a una zona con barro, las
ruedas traseras hicieron un surco de dos metros y en cuanto asentó la rueda de nariz
se hundió y capotamos, no totalmente sino solamente con la punta del ala en el
suelo.
Nosotros ni un rasguño, el Trike con algunos caños doblados
por la capotada y la pobre ala destrozada porque al capotar el mástil de
cuelgue había roto la quilla y doblado la cross bar.
Que pasó?
La reparación de la hélice fue hecha con una gran
negligencia poniendo tarugos en la zona afectada y rompiendo con estos un nudo
de la madera que al hacer el esfuerzo con toda la carga simplemente se rompió.
El pedazo de hélice que era del tamaño de las tres cuartas
partes de la pala salió hacia adelante y arriba por el empuje que causa la
forma de la hélice y lo hizo hacia afuera por la fuerza centrífuga.
La suerte hizo que no rompiera ningún cable ni caño del ala y que solo fuera
tela y ballenas.
El agujero del ala que en realidad era un gran rajón producía la pérdida de sustentación
del lado izquierdo por haber roto el perfil alar.
Pero además de eso mi alita seguía volando...
Vaya esto para los tiempos que corren en que no hay plata
y hacemos algunas
reparaciones sin siquiera saber ni sospechar lo que pasaría.
Este error fue por inexperiencia, espero que sirva para que no se repita algo
parecido.
Saludos a todos los voladores
Por: Jorge Di Benedetto
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