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Cuando pienso en cómo relatar el incidente, no sé ni cómo empezar ni cómo
terminar. A veces pienso que todavía estoy soñando, metido en el
infierno, o de repente pienso que es mi vida paralela, en la cual me salvé,
y seguí mi otra vida. Ayer domingo 4 de agosto del 2002, un amigo
"Manuel" de España, y yo "Germán" colombiano
decidimos pasar el fin de semana en Saint George, Florida, cerca de las
playas de Panamá City.
El sábado, después de unos vuelo grandiosos en
paramotor volamos de isla en isla, hasta quedar sin una gota de gasolina.
El domingo nos levantamos temprano, ansiosos por hacer un vuelo hacia el
este donde teníamos como meta llegar a una península cerca de Panamá
City.
Cuando salimos del hotel nos percatamos de que había una tormenta en el
lado este de la isla lo cual nos preocupó y llegamos a pensar que nuestro
plan de ir con dirección este se nos dañaría.
También vale decir que el
viento corría en dirección este a unos 20 Km./h, o sea que creímos que
la tormenta se alejaría de nosotros.
Fue cuando decidimos volar en esa dirección hasta donde
fuéramos capaces y desde ese punto regresar. La tormenta se hallaba a
unas 50 millas de nuestra posición actual, y alejándose. No vimos ningún
peligro ni chance de caer en ella.
Nos dirigimos con nuestras respectivas
novias hacia la playa, donde rápidamente ensamblamos y alistamos los
motores: Manuel vuela un MINI PLANE con una vela Windtech DVH 2, y yo
vuelo un Tornado, Corsair "Airfer" con doble sistema de gasolina
y de 22 HP, y una vela MAC Trance, performance DHV 2-3.
Al cabo de unos 15 minutos ya estábamos listos para partir, Manuel me
acababa de regalar un dispositivo para llevar mi GPS atado a la correa
ventral o a la correa frontal. De esa manera pude ver en todo momento mi
orientación Velocidad y todo eso. Pues este seria mi primer vuelo donde
por fin podría ver la información del GPS en vuelo. Al instalar la video
cámara me di cuenta que no estaba trabajando. Se había estropeado, al
parecer algo le cayó encima. Esta video cámara digital, se conectaba a
la video cámara en miniatura que llevo instalada en mi casco.
Bueno después
de gran desilusión, decidí dejar todo esto atrás, y a la vez deje el
casco, pues en la playa creí que el casco no se utilizaba. Tengo que
recordarles que es muy común no utilizar Paracaídas de emergencia.
Cuando se vuela con paramotor, y como yo respeto las leyes, NO TENÍA PARACAÍDAS
de emergencia.
Bueno, el viento estaba a unos 20 Km. y la salida fue inmediata, levanté
la vela me di de vuelta, corrí 3 pasos y ya estaba en el aire. Yo fui el
primero en salir, y al cabo de unos 20 segundos me percaté de que tenía
una banda con sentido incorrecto, "miércoles" dije yo, di un
giro y aterricé inmediatamente. Arreglé el problema, y en unos 5 minutos
ya estaba en el aire. Manuel me siguió casi inmediatamente, y a una
altura de crucero de unos 6 metros sobre la playa nos dirigimos con
dirección este. A la boca del lobo.
Fue un vuelo espectacular, teníamos viento de cola, y nuestra velocidad
promedio era de 70 Km. /h ", las manos libres pues en
estas condiciones perfectas donde no hay turbulencia no se usan los frenos
ni para dar curvas, pues todo lo hacíamos con los cuerpos.
Había ocasiones donde casi podíamos tocar la playa o el mar con los
pies, y hubo muchas ocasiones donde casi me enredo con las líneas de las
cañas de pescar de gente que salía a la playa a pescar.
Bueno, al cabo
de unos 15 minutos de vuelo y de observar grandes grupos de delfines y
tiburones en las playas, nos percatamos de que había lluvia golpeándonos.
Inmediatamente dimos un giro y comenzó nuestro regreso. "Qué raro
dije yo" pues esa tormenta estaba muy lejos. Bueno con las velas
aceleradas, no nos fue mucho problema avanzar en dirección OESTE opuesta
al huracán. Y al cabo de una media hora, ya estábamos de vuelta donde
partimos y decidimos seguir en esta dirección hasta una serie de islas
que quedaban a unas 15 millas hacia el Oeste.
Poco a poco y después de una hora llegamos a la famosa isla, pero la
distancia entre las dos islas era de unas 2 millas de distancia, entre mar
abierto.
Bueno inmediatamente yo aceleré con todo, y me elevé a 100 metros de
altura,
para poder pasar y con altura suficiente en caso de falla mecánica poder
regresar. Yo pase de primero, Manuel me espero en el otro lado y luego él
se mandó, todo salió bien, pasamos pero noté que inmediatamente él se
regresó, y como yo estaba sin radio, pues se lo había dejado a mi novia
para poder comunicarnos cuando nosotros aterrizáramos con el radio de
Manuel, no le pude preguntar a Manuel porqué se regresaba tan rápido.
Bueno, yo me di un par de vueltas por la isla, dándoles un show a unas mujeres que estaban
tomando el sol en una playa medio nudista, y fue ahí cuando me di cuenta
de que Manuel seguía alejándose en el horizonte. "Miércoles" este Manuel me dañó el plan "dije yo"
pues estas chicas estaban muy interesadas en este gavilán pollero. Jajaja...
Bueno, comenzó mi ascenso a unos 150 metros de altura, para poder pasar
el estrecho, lo pase sin ningún problema, con viento de cola pues me
regresaba a nuestra isla de partida. Mi regreso fue a gran velocidad pues
el viento de cola estaba muy fuerte, lo cual me agradó, y solté el
acelerador del motor.
Para mi sorpresa, no estaba perdiendo nada de altura, es más había
ganado unos 50 metros, pues allí me encontraba a 200 mts, ya sobre
nuestra isla, y es allí donde veo a Manuel en la playa como con ganas de
aterrizar, pocos segundos después me distraje viendo barcos, y el
paisaje, volteé a mirar a Manuel abajo, pues yo no perdía altura. Y no
lo encontré, comienzo a buscarlo y nada, es ahí cuando miro hacia el
frente y veo una máquina, un rugido negro, de gases que se veían
claramente circular los bordes de la nube. Inmediatamente en un acto de
emergencia trate de embarrenarme, pues ya había adquirido experiencia en
esto con el motor. Pero fue imposible, me gire rápidamente hacia la
dirección contraria, trate de embarrenarme de nuevo, "no había
fuerza en el mundo que lo lograra, pues los giros se convertían en giros
planos. Era tanta la ascendencia de aire que no permitía que la vela se
enfocara hacia abajo. Traté de una forma muy ingenua, estúpida, de hacer
orejas muy grandes para descender, pero observo el GPS y veo que comienzo
a subir de una forma fuera de cualquier escala. Es ahí cuando siento la
cachetada de la nube con su ronronear, abrasándome. En este momento apago
el motor, y es cuando siento la vibración de la tormenta que creaba en
mi, siento claramente, el rugir de la tormenta, un rugir parecido al de
una catarata que nunca paraba, un negro impenetrable, trate de
embarrenarme, colapsar la vela, full stall, banda B, absolutamente nada
sirvió.
En 2 minutos "2 minutos" pasé de 400 metros a 3000
metros de altura, no se veía nada, la vela no era vela, comienzan los
colapsos en todo sentido, frontal, lateral traseros delanteros, la vela se
hizo una bola, yo me sacudía como en una lavadora, de repente veía la
vela debajo de mí, al lado mío, arriba, abajo, y sin forma alguna. No sé
cómo, no sé en dónde, la vela cada 5 minutos regresaba a mí, y se me
abría lo cual me daba algo de falsa seguridad, después de todo esto en
la oscuridad, yo creí haber perdido mucha altura, pero para mi sorpresa
seguía subiendo a una altura tope de 4000 metros.
Al principio, era lluvia torrencial, al cabo de unos 5 minutos en el
centro de la tormenta, se convirtió en frío, frío que yo creí me mataría
primero que el golpe contra el mar.
Al mismo tiempo, la policía le anuncio a la Guardia Costera, y
sonaron la alarma a todas las embarcaciones para que estuvieran pendientes
de cuando esta tormenta tropical "ESTHER" me soltara de los
cielos.
Cuentan los observantes de que salieron muchos botes a buscarme,
la alarma alertó a la comunidad, y según LOS GUARDA COSTAS este no era
una acción de rescate sino de recuperación de cuerpo. Todavía sigo yo
peleando, las manos cortadas de jalar las bandas.
En los pocos momentos
que tuve la vela estable sobre mi, trataba de hacer FULL stalls, barrenas,
bandas B, pero nada servía, subía y subía, al parecer cada vez que
trataba de salirme de esta, la bestia se enfurecía y volvía la furia
cada vez con más fuerza, la vela la veía arriba mío, y a una velocidad de 1000 millar por
segundo, tan grande que no la podía seguir con la mirada, se colapsaban y
se echaba hacia atrás donde sólo después de varios segundos, la podía llegar a ver hecha una bola
con las bandas en twist, enredadas, trataba de rescatarla, y mi cuerpo se
zarandeaba de lado a lado, dando vueltas como un trompo, pero siempre al
final quedando libre.
Yo tenía tapones de oído "acuérdense que ni
casco ni emergencia tenia" pero esto no me ayudó a contener lo que
me venía al frente. De repente vi una luz que casi me quema los ojos,
todo se alumbró, me sentí que se podía ver a través de todo mi cuerpo,
seguido inmediatamente o casi simultaneo o simultaneo, por una explosión
que casi me rompe la cabeza, de estos hubo muchos pero muchos más. Abajo
en tierra era una guerra de truenos, de lado a lado.
Andrea mi novia, que para este momento la llevaban a los cuarteles de los
guarda costas, dice que el viento y la lluvia eran tan grave que movía
los carros. En este momento yo perdí toda esperanza de volver a la vida,
deje de luchar para descender, me dije a mí mismo, "me ocurrió,
" lo que uno cree que nunca le vaya a pasar, lo que le pasa a las demás
personas que uno no conoce pero nunca a uno o a un amigo. Yo dije hoy
estoy muerto, no hay nada que me ayude, no hay chance que me salve, para
mi no hay mañana. Y si la tormenta decide darme un chance me estrello
contra el
océano a 1000 millas por hora para ser carnada de pescaditos. "Donde
putas esta mi Paracaídas de emergencia" era lo único que decía. No para sacarla
pero si para usarla cuando estuviera cayendo fuera de las nubes con el ala
en pedacitos.
Es acá donde entro en un momento de calma "temporal".
A todo segundo estoy gritándome a mí mismo, GPS donde estoy, pero solo
veía mar debajo de mí, "Germán desamplifique, vea más rango en el
mapa" me gritaba a mí mismo, espichaba los botones del GPS, para ver
más en el mapa. Pero nada. Inmediatamente cambiaba 5 espichadas para
saltar a mi menú de altura, solo para darme cuenta que sigo subiendo.
Cuando estaba en estos momentos de tranquilidad "virtual"
aprovechaba para poder pensar, pero estos momentos solo duraban 0.5 minuto
máximo, el frío era incontrolable, y es en uno de estos momentos cuando
siento una ráfaga de aire cálido y con aroma a mar. Yo dije estoy cerca,
estoy cayendo, todavía estoy en la neblina total, oscuridad hacia un lado
un poco de nube menos gris hacia el otro.
Miro el GPS y veo que estoy pasando por encima de una isla, me
emociono, me grito a mí mismo que hacer, y procedí a realizar bandas B.
En este caso
resultaron ser la forma más eficiente de perder altura, pues la barrena
era casi imposible de lograr un 360 o un giro total, un FULL STALL, no
quería jugar más mi suerte y enredar las cuerdas en el motor, y
romperlas. Y es ahí cuando a 7000 mts de altura se abre una nube y puedo ver la isla debajo de
mí, comencé con bandas pero no era capaz de mantenerlas por más de unos
cuantos minutos, era totalmente imposible jalar las bandas hasta el pecho,
grité, me colgué de las bandas pero no pude bloquearlas en el pecho. Es
ahí cuando comienzo a sentir de nuevo esa gran turbulencia, y siento la
cachetada de las nubes abrazándome y esta segunda vez fue más violenta
que la primera. Entré de nuevo, hice en un acto de desespero total una
full stall enrollándome las cuerdas de los frenos al máximo. Dejé la
vela echa una masa detrás de mí, pero al parecer estaba en ese centro
asesino que solo jalaba hacia arriba, la vela se comenzó a enredar en círculos,
y yo a girar con ella, es ahí cuando decidí soltar la vela y dejarla
volar, o la perdía para siempre. Allí es donde posiblemente debido al
trauma, golpes y fatiga comencé a ver cosas raras.
Yo veía como rayos de gas negro pasaban como
culebras, en zig zag, algunos pasaban por la líneas, otros pasaban y mordían
la vela, e inmediatamente la vela se volvía loca, y cualquier tipo de
colapsos ocurrían, había cientos de estos demonios, pues la punta de
estos gusanos o culebras, se veía como una cara, me atravesaban por todos
lados,
YO no soy creyente, pero a gritos le pedí a Dios que
me dejara salir de estas, le dije que mi cerebro y mi forma de ser no me permitían creer, pero que si él estaba ahí, que me ayudara. Al cabo de
un tiempo, de oscuridad total, y la zona más violenta, donde yo perdí la
vela por un periodo larguísimo, a mano derecha veo una nube más blanca,
más clara, yo ya no quería reaccionar, ya estaba muerto, silbidos extraños
pasaban sonando por todo lugar. Las culebras de humo me giraban, pero es
ahí cuando entro en la zona blanca, y veo el gas blanco abriéndome la
vela.
De inmediato el gas negro se metía en las cuerdas y aun con más
violencia me la colapsaba totalmente, pero yo con mi asombro suelto los
mandos casi al máximo, y dejo la vela volar, y solo observo lo que pasaba
encima de mi. Veo una batalla entre los gases negros, gusanos que salían
de un centro negro totalmente, con un rugir que mataba, y el lado de la
nube más clara, yo vi como el lado izquierdo, se abría y el lado derecho
se cerraba, el derecho era el lado de la nube negra.
Ya habrían pasado
unas 2 horas y medía de estar atrapado en esto. Yo mojado con frío, casi
inconsciente, y decía "estoy alucinando", vi cuando el lado
blanco se tomó toda el ala, los silbidos cesaron, y entre en esta nube
blanca, con mucha calma, y un eco, y veo las nubes abrirse y a 2000 metros
de altura, veo el mar. Veo que estoy totalmente rodeado de un túnel de
nubes negras, pero yo en este centro estaba totalmente en calma, comienzo a perder altura, y a medida que pierdo
altura y desciendo
por el túnel veo aparecer al frente mío una isla, ahí me emociono, hago
una barrena totalmente radical, no la sostuve por mucho tiempo, pues no
quería matarme ahí cuando acababa de sobrevivir una tormenta, decido
hacer bandas B, que se convirtieron en mis favoritas, y así llego hasta 500 metros de altura.
En este punto era como una película, yo iba en calma total, con una
ventana a la costa, con dirección a la costa, pero desplazándome de lado. No había
velocidad frontal, solo me desplazaba de lado, veo que llego al final de
la isla y con temor a perderla, me dirijo a prender el motor. Busco los
controles pues los había soltado para solo tener los frenos en la mano,
los encuentro atados a mi silla, y me dispongo a prenderlo.
Mi primer
intento y la maquina no se mosquea, "PLEASE PLEASE... " comencé
a gritar. Luego en el segundo intento en START sirvió, pero la no
arrancaba, comencé a bombear gasolina, e iba directo al mar, ahí estaba
a unos 50 metros de altura.
Cuando prende la maquina, y con mínima aceleración, me dirijo hacia la
isla que quedaba a unos 10 minutos sobre el océano, cuando miro hacia
arriba veo que estaba debajo de la tormenta, el ojo de ella, y apenas
avanzo hacia la playa, me comenzó a chupar de nuevo, pero esta vez ya
sabia lo que me esperaba allá arriba y si me tocaba soltarme y saltar lo
haría, pero no volvía a subir nunca más. Hice las orejas más grandes
de la vida, deje un 10% del ala abierta, lo cual me dolió inmensamente
pues los dedos me sangraban y las manos inmediatamente se cubrieron en
agua y sangre.
Pero esto me sirvió, pues no gane más altitud, la vela comenzó a
sacudirse de nuevo como una licuadora, yo juré no soltar las orejas,
"estoy a 50 metros" y así llego a la isla.
Una vez en la isla a
unos 20 metros, veo un puerto al final de la bahía, y decido ir hasta allá. Pero para mi sorpresa, la turbulencia era tan grande que casi me
colapsa, me sacudió de lado a lado, para atrás para adelante, suelto las
orejas, y me atraviesa esta sensación en donde alguien me dice "NO
PIDAS MÁS, TE TRAJE HASTA LA PLAYA, NO QUIERAS IR HASTA TU CASA".
Decido aterrizar con gran pelea, raspé los árboles, comenzó la vela a
cabecear, todo esto a 10 metros de altura, tratando de salir de los árboles,
y tararme al agua, pero no me dejaba avanzar, diviso a mi derecha un
pantano con unos 40 centímetros de agua y pasto y en un Wing over pierdo
la altura final, y aterrizo ahí. Sano y salvo.
Inmediatamente un barco llega y me recogen, me llevan a otra isla donde un
barco de la guardia costera, un buque parecido a los de guerra de
Colombia, me recogen y me llevan hasta St. George, por radio ellos
anuncian que la Búsqueda de 1012 (yo era el 1012) había terminado, y que
estaba vivo.
A mi llegada, había policía, guarda costas, y bomberos, después de
un rato alguien me pregunto que pasó, y yo respondí NO SÉ. El guarda
costas me preguntó que vi, y yo respondí vi la muerte, y vi a Dios.
Alguien me preguntó cómo bajé, como sobreviví. Yo
respondí: Yo no baje a mí me bajaron. Y como sobreviví, no sé NO SÉ
si estoy vivo. Así nos quedamos en silencio, mientras el crew del Guarda
costas bajaba mi equipo, y fui trasladado a la central de la marina donde
me reuní con mi novia y mi amigo que se encontraba bien.
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Aprendí mucho, no sé cuál es la moraleja, no sé que decir,
posiblemente en una semana, pueda decirles algo, pero ahora solo sé, que
yo vi algo allá arriba. No sé que fue, y para los que me conocen saben
que yo no soy espiritual, ni sentimental, pero allá arriba vi algo que
mis sentidos no pueden explicar. He decidido abrir mi mente a otras
alternativas, de pronto Dios si existe, de pronto yo he estado en un error
por mucho tiempo. De pronto hay algo más arriba que nosotros, ojalá algún
día pueda doblegar mi conciencia y aceptar algo que no puedo tocar, pero
que en un momento de alucinaciones vi pelear por mí. |
Jure no volver a volar Motor sin emergencia, sin cuchillo, para cortar las
cuerdas, y nunca volver a volar cerca a un tormenta.
Desde ayer domingo 4 de agosto de 2002, es mi cumpleaños, ayer morí, y ayer
reviví, ayer se inicio un nuevo capítulo en mi vida. Volar lo seguiré
haciendo, pues es mi pasión, mi vela "MAC TRANCE" la amo más
que nunca pues ella me ayudó a salir de esa máquina come aire, aunque
creo que sufrió tanto que llego el momento de retirarla.
Las líneas estarán más de 1 metro más de largas, con seguridad esta
descosida, pues las explosiones y golpes fueron al máximo, soportándome
a mi y a mi motor que pesa como una tonelada. Mi tiempo total adentro de
la tormenta fue de 2 horas 15 minutos. Y me desplazó aprox. 50 millas.
Germán Matajira

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