|
RIO
GRANDE.- Seis personas que se dedican a la aeronáutica
resolvieron hacer una viaje hasta las islas Malvinas, marcado
por su espíritu aventurero, en una experiencia que
calificaron de «inolvidable» y, sobre todo, de una profunda
emoción.
Arturo Vercesi, Felipe Alberto Wilt y
Aldo Nicola lo hicieron
en la aeronave LVJLG; mientras que en el avión LVMSI, lo
hicieron Luis Schmidt, Irene Lamelas y Juan
Salvallegra. Cabe
indicar que es la primera vez que una mujer comanda un
monomotor hasta Malvinas.
El 21 de febrero salieron desde el aeropuerto Internacional de
Río Grande, con viento favorable demoraron dos horas y media,
considerado relativamente corto, atento que al regreso, con
viento en contra, demoraron cuatro horas.
Tenían previsto regresar el sábado, pero luego de una hora y
media de estar en vuelo resolvieron regresar a Malvinas,
porque el combustible nos les iba a alcanzar para completar el
trayecto.
Uno de los motivos del viaje era conmemorar el 100º
aniversario del nacimiento de la aviación, según lo contado
por Aldo Nicola, quien además resaltó la enorme colaboración
que prestó la gente del Aeroclub Río Grande, como así también
las autoridades del aeropuerto y de la Base Aeronaval.
A su vez, parte del suelo de Malvinas fue traído para ser
entregado al Museo Martín García y al pie de una imagen de
la Virgen que fue levantada en honor a los caídos en
Malvinas, del Batallón 601 de Campo de Mayo.
Conceptos de una experiencia inolvidable
Juan Salvallegra: Cuando fuimos a visitar el cementerio de
nuestros soldados caídos en combate, a muchos se nos
aflojaron las rodillas. Desde que llegás a Malvinas y el
encargado de Migraciones te pide el pasaporte y te pone un
sello, yo creo que si tenías alguna duda de tus sentimientos,
en ese momento se te despejan.
Felipe Alberto Wilt: Esto lo hicimos medio en secreto, para
que no se perdiera el espíritu de aventura. Hay mucha gente
buena. La tierra es de quien la trabaja, esta gente trabaja su
tierra, quiere su tierra, que es nuestra, pero tenemos que
ganarla con ejemplo como el que ellos dan a diario, porque prácticamente
con nada, tienen todo.
Aldo Nicola: Una gran emoción por haber podido lograrlo. No
es fácil expresar todo lo que sentimos al llegar a ese sitio
que es parte de la historia argentina.
Hemos encontrado un ejemplo de dedicación y trabajo. La gente
trabaja mucho, el lugar es duro. Evidentemente todos queremos
vivir de una forma mejor, pero basado en el trabajo.
Irene Lamela: La experiencia tenía muchas ganas de hacerla,
así que fue satisfactoria. Me gustó más la ida que la
vuelta, el viento nos ayudó bastante, así que paso rápido.
Me gusta volar y tenía muchas ganas de ir a Malvinas, también
tengo ganas de ir algún día a la Antártida, pero no en un
monomotor, porque resulta bastante arriesgado.
Arturo Vercesi: Fue un poco más de lo que suponía el
sentimiento de estar pisando esa tierra. Hemos disfrutado el
viaje, hemos sufrido el regreso, porque uno se siente un poco
preso del tiempo. Es emotivo haber estado en la isla y creo
que esta experiencia nos ha marcado para siempre.
Luis Schmidt: Hace mucho tiempo que teníamos este proyecto
entre varios amigos. Por suerte salió todo bien. Básicamente
fue lindo conocer Malvinas, uno escucha hablar de este lugar
desde la infancia y haber podido verlo en persona es bueno. Lástima
que hoy, por las circunstancias políticas, nos resulte algo
muy lejano.
( Nota
cedida gentilmente por sus
protagonistas para
hangar57.com)
|
|
Destacamos
que Malvinas es el lugar en donde todos los
Argentinos deseamos ir y conocer paso a paso,
sabemos que el clima muchas veces se comporta de
forma hostil como sus políticas, pero aún así
queremos ir... por eso...
Cuando pasen los años y no existan rencores, te
volveré a ver
mas cerca que nunca del resto del mundo, te volveré
a ver
acariciando tu barro que forjaste los héroes, te
volveré a ver
cruzando los mares mas cerca del alma, te volveré a
ver
quizás desde el cielo si no alcanzan los años...
te volveré a tener.
B. Lorenzo Lavalle
|