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20 consejos medicos para pilotos (Segunda Parte)

6. Gases en el cuerpo
7. Los Oídos
8. Alcohol
9. Las drogas y el vuelo
10. Monóxido de carbono

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6. Gases en el cuerpo

 

En un avión con cabina no presurizada que va elevándose cada vez más, su cuerpo está expuesto a una presión cada vez menor sobre su superficie exterior. Debido a que la presión dentro de su cuerpo es todavía la misma que en tierra, extrañas cosas comienzan a suceder. Los gases encerrados en las cavidades del cuerpo comienzan a expandirse tratando de igualar la presión del gas ambiental, es decir, el aire.

 

Este fenómeno puede producirle molestias. Cuando los gases se encuentran retenidos en lugares tales como las cavidades de la cabeza, detrás del tímpano y en el estómago, pueden producir dolor de cabeza, de oídos o sensación de plenitud abdominal.

 

  • A unos 2.500 m (8.000 ft) los gases en el cuerpo se expanden en un volumen aproximado a un 20 %, mayor que a nivel terrestre. Si su nivel de ascenso es gradual y su estado físico es bueno, se puede ambientar a este cambio fácil y confortablemente.

 

  • A 5.500 m (18.000 ft) las burbujas de gas húmedo aumentan más del doble de su tamaño y la expansión continúa a medida que el avión sin presurizar gana altura. Un cambio rápido de altura es lógicamente más peligroso e incómodo que uno lento.

 

  • Por lo general, se pueden disminuir los malestares producidos por la expansión de los gases retenidos, disminuyendo el régimen de ascenso. Si los malestares persistieran, descienda a una altura menor donde la atmósfera es más densa. La mayor parte de los gases en los intestinos es aire deglutido, pero algunos se forman en el proceso digestivo. La cantidad de gases varía con el individuo y con el tipo de comida ingerida.

 

      Si Usted espera volar a grandes alturas, los siguientes NO pueden ayudarlo a disminuir los gases abdominales:

  • No comer muy rápido antes de volar.

  • No comer demasiado (la deglución de aire aumenta con cada bocado)

  • No beber demasiado, especialmente gaseosas y cerveza.

  • No ingerir comidas que producen gases (porotos, repollo, cebolla, pepinos, manzana cruda, melón o cualquier comida rica en grasas).

  • No mascar goma durante el ascenso (puede producir deglución de gran cantidad de aire).

Además de los gases antes mencionados, existe en el cuerpo una cantidad considerable de gas (especialmente nitrógeno), no en estado normal, sino en solución. Es decir, se disuelve en la sangre y en otros tejidos del cuerpo, especialmente en el graso. Cuando la presión externa disminuye, estos gases tienden a escapar de la solución formando burbujas de gas, de la misma forma que las bebidas gaseosas dejan en libertad las burbujas cuando se destapan y la presión se libera.

 

  • Estas burbujas pueden producir dolores agudos. El dolor causado por la formación de burbujas alrededor de las articulaciones o músculos se llama "bends". La misma formación de burbujas en los tejidos del pulmón se llama "chokes" y se conoce por una sensación de ardor o dolor agudo en el pecho, tos y dificultad al respirar. No es necesario mencionar los efectos desastrosos que pueden producir sobre su capacidad para conducir una aeronave.

  • Estos trastornos físicos raramente se sufren por debajo de los 7.600 m (25.000 ft) por lo tanto esto no es de gran interés para los pilotos que vuelan a bajas alturas. Si Usted debe volar un avión de alta performance a grandes alturas y sospecha que puede sufrir de "bends" o "chokes", la forma más rápida de mitigarlos es disminuir la altura.

 

 

     

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         7. Los Oídos

  • Si Usted vuela en un avión sin presurizar, lo más seguro es que eventualmente sufra de molestias en los oídos durante el despegue y aterrizaje. Un conocimiento básico de la estructura del oído lo ayudará a comprender por qué ocurre esto y cómo se debe contrarrestar.

El conducto auditivo externo (tubo pequeño que va desde la oreja al tímpano) se encuentra siempre a la misma presión que la atmósfera que rodea al cuerpo. El oído medio, donde surgen los problemas de presión, es una pequeña cavidad llena de aire situada dentro del hueso del cráneo y se encuentra separado del conducto auditivo externo por el tímpano, que es una membrana delgada. La otra parte del oído medio, se encuentra conectada con la cavidad nasal por la trompa de Eustaquio.

 

  • A medida que la aeronave gana altura, la presión atmosférica disminuye y por lo tanto también disminuye la presión en el conducto auditivo externo. Al ser el oído medio una cavidad cerrada, permanece con la presión del nivel de tierra. Cuando la presión en el oído medio excede la del conducto auditivo externo, el tímpano comienza a curvarse hacia afuera. El oído medio es sensible a este cambio y sólo necesita un pequeño exceso de presión para abrir la trompa de Eustaquio, para que el gas pueda pasar por este conducto a través de la nariz y la boca. De esta forma la presión se iguala en ambos lados del tímpano. Usted puede advertir este cambio de presión mediante la sensación alternada de tener los oídos tapados y destapados.

 

  • Durante el descenso, las condiciones del oído se invierten. Como la presión de aire ambiental aumenta, el oído medio (que ya se ha acomodado a la presión reducida de esa altitud por el proceso descripto anteriormente) se encuentra con una presión inferior a la del conducto auditivo externo.

  • Por lo tanto, el aire exterior fuerza al tímpano a curvarse hacia adentro. Durante este proceso es más difícil encontrar un alivio, ya que el aire debe introducirse nuevamente por la trompa de Eustaquio para igualar la presión. El vacío parcial en el oído medio también tiende a deflexionar en vez de distender las paredes de la trompa de Eustaquio.

 

El mejor método para solucionar este problema es cerrar la boca, apretar las fosas nasales y soplar despacio y suavemente para crear presión tanto en la boca como en la nariz. En algún momento, durante este procedimiento, podrá sentir el aire entrando en el oído medio e inmediatamente notará una mejoría en su capacidad auditiva. Esto estará seguido por una mejoría de las incomodidades (síntomas neurovegetativos) y dolor.

 

  • Si Usted no pudiera "destapar" sus oídos durante el vuelo en la forma mencionada, consulte inmediatamente a su médico luego de aterrizar. Esta forma de proceder puede ahorrarle semanas de problemas.

 

  • Por otra parte, si Usted está resfriado, el tejido que rodea el extremo nasal de la trompa de Eustaquio probablemente se inflamará y es dable esperar que los problemas auditivos sean aún mayores durante el vuelo. El mejor consejo es permanecer en tierra. Si Usted tuviera la obligación de volar, hágalo a alturas más bajas. Esta precaución le evitará la perforación y/o dolores del tímpano. Aunque la perforación del mismo por lo general cura rápidamente, en algunos casos el sistema auditivo puede dañarse en forma permanente o se puede producir una infección en el oído medio, originando una incapacidad durante un tiempo prolongado.

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   8. Alcohol

  • Todos saben que el alcohol dificulta la eficiencia del mecanismo humano. Se ha enfatizado este hecho una y otra vez en periódicos, revistas, televisión y otros medios, en todo el mundo. Los estudios han demostrado, sin dejar lugar a duda, que la bebida está íntimamente ligada con el deterioro de la performance. Las estimaciones realizadas indican que el alcohol es el factor principal en casi el 50 % de los accidentes automovilísticos. Los análisis de los accidentes de aviación, en los últimos años, mostraron al alcohol como un factor que contribuyó en casi el 40 % de los accidentes en los comienzos de la década del '60. El descubrimiento del problema, educación y reglamentación han disminuido este factor a alrededor del 20 % en los últimos años de la década del 60 y a principios de la del 70.

 

  • En "reuniones de hangar" entre pilotos experimentados, hay casi un acuerdo del 100 % acerca que la bebida y el volar no se mezclan. Los informes sobre accidentes muestran que muchos pilotos han ignorado su buen criterio y lo han pagado con sus vidas. Un automóvil se mueve solamente en dos dimensiones. Un avión se mueve en tres; por lo tanto, operar una aeronave es mucho más complejo. En consecuencia, cualquier piloto que no se encuentre en condiciones óptimas estará en desventaja. Aun el vuelo recto y nivelado, de un punto a otro, requiere un alto grado de criterio, atención, coordinación y destreza. Deben tomarse cientos de decisiones, algunas de ellas basadas en información incompleta (tiempo adverso, etc.).

 

  • Obviamente, cualquier cosa que disminuya su capacidad para tomar decisiones correctas aumentará las posibilidades de sufrir un accidente.

 

  • ¿Qué es el alcohol? ¿Cómo afecta su performance como piloto? El alcohol que se consume en la cerveza y en las mezclas de bebidas es simplemente alcohol etílico, un depresor del sistema nervioso central. Desde el punto de vista médico, actúa sobre el organismo casi como una anestesia general (éter, cloroformo, etc.). La "dosis" en el caso del alcohol, por supuesto, es generalmente inferior e ingerida en forma más lenta. Pero el efecto básico en su organismo es similar.

 

  • El alcohol es absorbido por el tracto digestivo fácil y rápidamente. El torrente sanguíneo absorbe alrededor del 80 al 90 %, del alcohol en un trago largo, dentro de los 30 minutos posteriores a la ingesta. La cerveza actúa un poco más lentamente, pero no mucho.

 

  • Muy probablemente, Usted habrá oído, una y otra vez, que el alcohol es un depresivo y no un estimulante. Por supuesto, después de uno o dos "tragos", Usted se siente estimulado. Esta sensación es engañosa y ocurre debido a que parte de la acción depresiva del alcohol que trabaja en el cerebro produce una liberación de las restricciones e inhibiciones usuales. Usted puede gozar de una sensación de seguridad, bienestar, confianza y al mismo tiempo sentirse libre de presiones. En realidad, su pensamiento se vuelve lento, responde a situaciones urgentes en forma menos eficaz y se encuentra impedido de realizar hábilmente tareas simples con rapidez y precisión. Si, además, Usted está fatigado, hambriento o bajo "stress", estos obstáculos estarán suplementados.

 

  • El efecto del alcohol se multiplica cuando una persona es expuesta a la altura. Dos "tragos" en vuelo equivalen a tres o cuatro en tierra. La razón de esto es que, químicamente, el alcohol interfiere con la capacidad del cerebro de utilizar el oxígeno. Los efectos son rápidos, primero, porque el alcohol pasa rápidamente al torrente sanguíneo y segundo, debido a que el cerebro es un órgano altamente vascularizado, es inmediatamente sensible a los cambios en la composición de la sangre. Entonces, para el piloto, la menor proporción de oxígeno disponible, juntamente con la menor capacidad del cerebro (bajo la influencia del alcohol) para utilizar el oxígeno existente, se suma a una combinación mortal.

 

  • Su cuerpo requiere cerca de tres horas para librarse del alcohol que contiene un "cocktail" o una cerveza. Las normas existentes consideran ilegal volar antes de las ocho horas si se ha bebido un solo "trago". Los pilotos más precavidos se permiten un lapso de doce horas entre "la botella y el acelerador". La norma general establecida por las compañías aerocomerciales, es de 24 horas.

 

  • Los efectos mínimos posteriores a una "borrachera" pueden ser tan peligrosos como el estado de intoxicación. En la mañana posterior, el agotamiento embota sus sistemas y disminuye su posibilidad de alcanzar su máxima eficiencia. Investigaciones recientemente efectuadas por la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos de América indican que algunas funciones pueden requerir hasta 2 días para recuperarse completamente de una "borrachera".

 

  • No beba alcohol de ninguna manera durante un período de 8 horas previas a la realización de un vuelo y no se exceda durante las 24 horas antes del vuelo. No invite al desastre permitiendo que el alcohol y la hipoxia lo atrapen.

 

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    9. Las drogas y el vuelo

  • La palabra "droga" muestra una imagen en la mente de la gente muy diferente del significado médico real. Debido al abuso actual de la droga, normalmente se la asocia con marihuana, heroína, LSD, barbitúricos o anfetaminas. En realidad, una droga es cualquier compuesto químico administrado con el propósito de producir un efecto específico en el cuerpo. El uso ilícito de "drogas psicotrópicas" (antes mencionadas) las cuales distorsionan el proceso mental, no necesita ser tratado en esta publicación. Por cierto, ningún piloto responsable podría mezclar cualquiera de dichas drogas con el vuelo.

 

  • Sin embargo, los medicamentos admisibles tomados por enfermedades leves también pueden poner en peligro la seguridad del vuelo, debido a los efectos mínimos o impredecibles que pudieran tener en el piloto. Esto incluye tanto a los medicamentos por prescripción médica, como a las medicinas que se adquieren sin receta. Aun los medicamentos "caseros" más inofensivos tomados en casa, tales como aspirinas, píldoras para el resfrío, jarabes para la tos y laxantes.

 

  • Estudios recientes sobre los accidentes de aviación sugieren que ciertos tipos de drogas pueden tener efectos secundarios que lleven al piloto a cometer errores, produciéndose así los accidentes. Estos son:

 

  •   Antihistamínicos: un grupo de drogas que se prescriben en dosis masivas y fácilmente aplicables a aquellos que sufren de fiebre del heno y otras alergias. La somnolencia es un efecto común secundario.

  • Tranquilizantes: es una variedad de agentes generalmente prescritos para las enfermedades nerviosas o hipertensión. Estos también pueden disminuir la atención.

  • Anorexígenos y pastillas estimulantes: son drogas que generalmente contienen anfetaminas. Pueden producir una sensación de euforia y de falsa confianza. La realidad es que disminuyen su juicio para la autocrítica y llevan a cometer peligrosos errores.

  • Barbitúricos, neurotónicos y analgésicos: componen una amplia categoría de medicamentos cuya función primordial es la de mitigar la ansiedad o aliviar el dolor. Estas drogas por lo general disminuyen la atención mental.

  • Los otros peligros que acompañan la ingestión de drogas son:

 

  1. Alergias a las drogas: una reacción alérgica a la droga puede surgir inesperada y dramáticamente, incapacitando al piloto durante el vuelo.

  2. Reacciones secundarias inesperadas: distintas personas pueden reaccionar de manera diferente ante la misma medicación. Por ejemplo: una droga que no tiene efectos secundarios importantes en la mayoría de las personas puede, en algunas, producir náuseas o vértigo.

  3. Cambios de efectos: se ha observado que las fuerzas "G" o volar a grandes alturas alteran los efectos de algunos medicamentos.

  4. Efectos de la combinación de drogas: ocasionalmente, al ingerir dos drogas al mismo tiempo, pueden llegar a anularse mutuamente, intensificar recíprocamente su potencia o producir reacciones secundarias que no se experimentan al tomarlas por separado. Por ejemplo, aquellas personas que usan pulverizadores de nariz y que al mismo tiempo toman pastillas antidepresivas han sufrido como consecuencia de ello peligrosas presiones arteriales altas. Aun la combinación de determinados medicamentos con la ingestión de ciertos alimentos ha producido condiciones peligrosas.

 

  • Usted debe ser precavido tanto con los medicamentos que se adquieren sin receta, como con aquellos adquiridos por prescripción médica. Si está inseguro con respecto a si debe o no tomar un medicamento determinado, antes o durante el vuelo, consulte a su médico aeronáutico o al Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial (INMAE).

 

  • Recuerde también que la necesidad de un medicamento implica la presencia de una enfermedad. Y si se encuentra enfermo, podrá realizar la actividad aérea lo mismo que un avión con un motor defectuoso. La norma más segura es no tomar ningún medicamento sin consultar a su médico. El medicamento no sólo puede entorpecer su atención, sino que puede suprimir los síntomas de su enfermedad haciendo que se sienta mejor de lo que realmente está. Ningún piloto realiza un buen vuelo cuando su organismo no se encuentra en buenas condiciones, aun cuando se trate de un resfrío.

 

  • El piloto que vuela cuando está enfermo o cuando está tomando medicamentos que puedan incapacitarlo está violando las normas de vuelo. Más importante aun es que, innecesariamente, él está poniendo en peligro su seguridad y la de sus pasajeros.

 

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  10. Monóxido de carbono

 

  • Los pilotos tienen la tendencia a pensar que el gas monóxido de carbono es algo producido por un silenciador deteriorado, un sistema de escape defectuoso o por una pérdida de calor en la cabina de la aeronave. Cuando realizan el chequeo del avión previo al vuelo y no encuentran ni escapes ni grietas de ninguna índole, se sienten más seguros.

  • Sin embargo, una de las fuentes más comunes de la intoxicación por monóxido de carbono en la aeronave es el humo del cigarrillo. Este humo tiene aproximadamente un 3 % de monóxido de carbono, mientras que el humo de un cigarro contiene del 5 al 8 %.

Una persona que fuma un paquete diario de cigarrillos está viviendo con la sangre saturada en una proporción del 4 al 8 % de monóxido de carbono. A nivel terrestre, se puede llegar a no tener problema alguno por esto, pero cuando se vuela el panorama cambia.

 

  • El monóxido de carbono tiene una atracción por los glóbulos rojos, que es 200 veces mayor que la del oxígeno. Si una molécula de monóxido de carbono se une a una molécula de hemoglobina, que usualmente lleva oxígeno, se unen como si estuvieran pegadas. El oxígeno no tiene entonces posibilidades de competir por la hemoglobina. Así los glóbulos rojos no pueden llevar oxígeno al sistema hasta que el monóxido de carbono ha sido expulsado. Cuando el piloto se encuentra volando a cierta altura, sufre el mismo efecto en una atmósfera hipóxica debido a la poca cantidad de oxígeno disponible, que cuando se está envenenando con monóxido de carbono.

 

  • El tabaco produce otros efectos aparte de suprimir el oxígeno en el cuerpo, debido al contenido de monóxido de carbono en el humo. Disminuye la sensibilidad ocular y la visión nocturna aproximadamente en un 20 %. Más aún, la nicotina aumenta la producción de calor en el cuerpo entre un 10 y 15 %, además de las demandas adicionales normales de oxígeno. Irónicamente, el mismo cigarrillo que aumenta la demanda de oxígeno también disminuye el suministro.

 

  • Los tests que se han realizado han demostrado que el monóxido de carbono en el humo del tabaco puede disminuir la tolerancia del piloto a la altura en 1.500 a 1.800 m (5.000 a 6.000 ft). En otras palabras, hablando desde el punto de vista médico, los pilotos que fuman ya "están volando" antes del despegue. Si Usted fuma, necesitará utilizar su sistema de oxígeno durante el ascenso antes que un piloto que no fuma. Si Usted se clasifica entre los "moderados a grandes fumadores" use su oxígeno en todo momento durante un vuelo nocturno. Asimismo, Usted encontrará el vuelo diurno más cómodo y seguro si usa oxígeno arriba de los 1.500 m (5.000 ft).

 

  • En cualquier concentración, el monóxido de carbono es igualmente nocivo para el organismo, sea que se inhale de los gases de escape o del humo del cigarrillo. Si tiene alguna duda con respecto al uso del sistema de oxígeno por ser un fumador llévelo consigo.

  

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