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EL RUIDO

20 CONSEJOS MEDICOS

17. El ruido


El ruido ha sido siempre considerado como uno de los precios a pagar por el placer y ventaja de volar. Sin embargo, si Usted no está familiarizado con determinados hechos acerca de ruidos de la aeronave, el precio puede ser muy alto. Su audición puede ser dañada permanentemente.

Los ingenieros aeronáuticos han tratado de disminuir las fuentes de ruido de los aviones, pero la pérdida de potencia todavía es un dilema mecánico. Silenciadores en los escapes de los jets y motores a pistón demuestran el éxito de la reducción del ruido a costa de la potencia. Las palas de la hélice son la segunda gran fuente de ruido, crean un intenso ruido cuando sus extremidades alcanzan una velocidad cercana a Mach 1. La producción de este ruido solamente puede atenuarse disminuyendo el régimen de las hélices, por lo tanto reduciendo la potencia.

Otras fuentes de ruido también presentan problemas al piloto y a los pasajeros. En los jets, el ruido del chorro de aire es considerable, aunque disminuye con la altura. En los helicópteros, sus cabinas están muchas veces mal aisladas o son volados con puertas y ventanas abiertas, exponiendo a los ocupantes al ruido intenso de los motores, las palas del rotor y los conjuntos de transmisión.

El problema mayor acerca del ruido es el efecto que puede producir en el sistema auditivo a largo plazo. La deficiencia en la audición, de corta duración, posterior al vuelo, es común y generalmente benigna. Usted se debe cuidar del deterioro gradual de la audición.

No se pueden proporcionar normas acerca de dicha pérdida de audición. Las reacciones ante un mismo ruido y durante un mismo período de tiempo, varían según los individuos.

Después de un vuelo de 6 a 8 horas en un avión pequeño, Usted es propenso a sufrir una leve pérdida de audición, que se recupera completamente en 1 o 2 horas. El ruido más intenso de una turbina de jet, puede causar una rápida fatiga auditiva en pocos minutos. En estas condiciones sus oídos pueden necesitar desde algunas horas y hasta algunos días para recuperarse totalmente. En algunos casos agudos, el daño es permanente.


La irritación, fatiga, interferencia con el habla y pérdida auditivas causadas por el ruido, dependen en gran medida de su frecuencia o tono (medido en ciclos por segundo) y de su estrépito o intensidad (medido en decibeles). No importa cuán estrepitoso o intenso sea el ruido, los sonidos graves son mucho menos molestos que los agudos.

Los motores a pistón tienden a producir ruidos estrepitosos, especialmente en los tonos bajos, son por lo tanto más tolerables que las turbinas de jets. Estas últimas producen ruidos de alto, mediano y bajo tono, simultáneamente. Afortunadamente, las cabinas están por lo general localizadas en áreas donde la intensidad del ruido es tolerable durante el vuelo de crucero (85 a 95 decibeles). Sin embargo, como piloto, Usted está inevitablemente expuesto a constantes ruidos durante largos períodos de tiempo y durante muchos años de su vida, por lo general, suficientes como para disminuir la agudeza de su oído.

Los sonidos de tono alto constituyen el mayor riesgo de los ruidos de los aviones, debido a que pueden producir tanto un daño temporario como permanente en los delicados filamentos de las estructuras del oído interno. Esto, a su vez, lleva paulatinamente a una sordera progresiva y finalmente irreversible. Afortunadamente, Usted puede disminuir este peligro usando los protectores de oídos (tapones, silenciadores, etc.) que tienden a atenuar los sonidos de tono alto sin interferir con aquellos necesarios para las comunicaciones y la navegación.

Los primeros síntomas de deterioro permanente de la audición pueden ser detectados solamente por medio de una prueba especial, utilizando un audiómetro en rangos de frecuencia que están por encima de la voz humana.

Usted puede oír una conversación bastante bien y no estar consciente de cualquier pérdida auditiva, causada por ruido, a menos que Usted sea específicamente sometido a una prueba. Sin embargo, eventualmente, la pérdida permanente puede desplazarse al rango de la frecuencia de la voz, a menos que Usted tome las medidas, necesarias para protegerse contra un deterioro mayor.

Con el correr de los años, se puede detectar un determinado grado de deterioro "normal" en la audición, por medio de un cuidadoso examen, pero esto no debería ser causa de alarma. Si una revisión periódica revelara una pérdida mucho más rápida de lo que su médico considera normal, él puede advertirle de las precauciones necesarias que deben tomarse.

Algunos simples consejos lo ayudarán a protegerse contra la pérdida de la audición:
Use los protectores de oído (tales como tapones o silenciadores) siempre que sea posible. Los tapones mejorarán su audición en un ambiente ruidoso sin sacrificar su agudeza auditiva.

Protegerse de cualquier ruido que produzca dolor en los oídos. Esto señala el comienzo del daño de la delicada estructura dentro del oído.

3. Evite exponerse innecesariamente a todos los ruidos. Bajar el volumen de sus auriculares o micrófono cuando sea posible, especialmente las señales de aquellos tonos de las radio ayudas para la navegación y de la estática.


 
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