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SEGURIDAD/CRM
Precauciones con los pasajeros
Por: Gustavo Brea
NOTA Aclaración:
Este artículo lo recibí de "Bugy" Forgan, jefe de seguridad aérea de la empresa 'Hangar Uno.
Al final le agregué algunos antecedentes de estas latitudes.
Atte. Gustavo Brea
Precauciones con los pasajeros
Señores:
A continuación va la trascripción de un articulo aparecido en Human AD, un boletín de Seguridad que edita la Bell Helicopter.
Si bien esta orientado sobre experiencias en helicópteros, muchas veces hemos visto situaciones similares en aviones por lo que es ilustrativo también para estos pilotos.
Una historia para compartir
"Esta historia que es verdadera, literalmente me ha estado persiguiendo desde que supe de ella de forma directa. No creo que haya habido alguna vez que al estar haciendo un pre vuelo a un helicóptero, o al estarme preparando para volar, que este acontecimiento no venga a mi mente. Sabiendo que la seguridad es siempre primero, quizás después de saber de este acontecimiento, mis compañeros pilotos también reflexionen en este suceso y se tomen este pequeño gramo de esfuerzo para prepararse para lo inesperado.
George, mi piloto en jefe, me platicó de su experiencia cuando hacia vuelos turísticos en el Jet Ranger de su amigo durante un fin de semana reciente
George es un buen piloto y siempre extremadamente consciente de la seguridad. Yo no pongo ninguna objeción de que haga cualquier trabajo extra siempre y cuando ello no interfiera con sus responsabilidades semanales con mi compañía.
Pero bueno, George consiguió a dos ayudantes los cuales no eran pilotos, pero de todas formas eran muy conocedores del asunto de andar alrededor de helicópteros, etc. Uno de esos ayudantes era responsable de las ventas y el otro era el cargador y descargador oficial de pasajeros. Como usted sabe, estos mini paseos son de corta duración y los rotores nunca se detienen hasta que se termina el último vuelo.
Las cosas estaban yendo bien en este día caluroso de verano y la demanda era buena. Después de varias horas las cosas iban yendo bien. Al final del que resultó ser el último viaje turístico, los cuatro pasajeros fueron bajados del helicóptero. El "cargador" verificó que los cuatro pasajeros hubieran desembarcado del helicóptero, y luego les pidió que lo siguieran al área segura alejados del frente del helicóptero.
En el grupo estaba el papá y su hija que era una niña. Estaban en fila, caminando para alejarse del helicóptero, pero eran el tercero y el cuarto en la fila. En otras palabras, eran los últimos de la fila que se alejaba del área del helicóptero.
Cuando todos empezaron a caminar en una sola fila para alejarse del helicóptero, el papá decidió cargar a la niña ¡en los hombros! El cargador estaba viendo hacia el lado opuesto y ¡no pudo ver cuando esto estaba pasando! También, el padre optó por levantar a la niña mientras todavía estaban debajo del radio de las palas del rotor que estaban girando.
En absoluto horror, George vio al papá levantar a la hija. En un instante George pudo jalar completamente el colectivo hacia atrás (y creo que algo de colectivo también), y por un milagro, el ángulo del disco del rotor con todo el cíclico aplicado hacia atrás, muy apenas alcanzó a librar la cabeza de la hija, quien ahora estaba ya en los hombros de su padre.
Ya se pueden ustedes imaginar la descarga de adrenalina que tuvo George; ¿y se puede usted imaginar el horrible espectáculo si la pala del rotor principal hubiera golpeado a la niña?
Después de este suceso, George muy correctamente dio por terminadas las operaciones de paseos turísticos, les expresó su enojo a los ayudantes y voló el Jet Ranger de regreso al hangar. George me dijo que sus cargadores ya se estaban cansando y estaban necesitando un descanso y que él debía haber suspendido los paseos más temprano para que todos pudieran tomarse un descanso.
No sé cuál es la moraleja de esta historia. Puede sólo ser que ningún piloto puede ser demasiado precavido o demasiado cuidadoso. Pero yo sé una cosa, sin embargo, que George y yo nunca vamos a olvidar esta historia y este suceso.
Ojalá ahora, compartiendo esta espeluznante experiencia con mis compañeros pilotos, se plantará una semilla y ayudará a que cada uno de nosotros extendamos ese esfuerzo extra para preparar nuestros vuelos.
Todo piloto que haya estado en la cabina de un helicóptero estando en tierra con los rotores girando mientras un pasajero se acerca o se aleja del helicóptero, puede entender en drama de esta última historia. Un piloto en tal situación está casi incapacitado para controlar al personal que está moviéndose alrededor del helicóptero.
De alguna forma la atmósfera alrededor de un helicóptero ruidoso establece el escenario para que las personas que se andan moviendo cerca de ahí, pongan atención al viento y al ruido y no se fijen que el elemento más letal - las casi invisibles palas del rotor.
Es entendible como alguien que es pasajero por primera vez, no puede darse cuenta del peligro, los miembros del equipo quienes por lo regular trabajan en y alrededor de helicópteros prendidos, deben por cierto saber más.
Los siguientes reportes de accidentes ilustran ló rápido que puede ocurrir algo mortal, y cómo los pilotos no son inmunes a los lapsos de atención.
Estos reportes de accidentes muestran que siempre que alguien esté afuera o cerca de un helicóptero que esté en tierra con el rotor girando, puede pasar algo malo de forma rápida. Un piloto en tal situación debe estar atento a todas las personas en el helicóptero y en los alrededores del mismo, y utilizar todos los recursos a su disposición para vigilar, darles información y controlarlos.
Si la situación lo permite, lo más prudente es tomarse el tiempo para abordar a los pasajeros y a la tripulación antes de arrancar los motores y rotores, y desembarcarlos después de que los motores y los rotores se hayan detenido, en especial con los pasajeros que no están familiarizados con los helicópteros. En este caso, usted puede darles información antes del vuelo para decirles que deben y qué no deben hacer.
Es muy bueno dar información antes de los vuelos, pero muchas operaciones deben conducirse con el motor y los rotores girando, y el ruido y las ráfagas de viento que esto provoca. Su habilidad para comunicarse bajo estas condiciones con el personal que se aproxima o que se aleja, oral o visualmente, puede ser inexistente.
Use guías en tierra siempre que le sea posible.
Use señales con los brazos y las manos si ése es el único medio a su disposición.
Tal deba ser estricto con sus pasajeros - en particular con aquellos quienes no están acostumbrados a que les digan lo que tienen que hacer.
El manejar pasajeros y tripulación es un asunto SERIO. Ellos están en sus manos. Considere esto como un asunto PERSONAL. Trátelos como trataría a su mamá.
Espero que les haya resultado útil.
Bugy
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Sucesos en Argentina:
El helicóptero aterriza en un terreno irregular para que suba el mecánico (especialista en el helicóptero). Como venía desde una pequeña loma, la distancia entre el rotor principal y el suelo estaba reducida. No advirtió esto y recibió un golpe en la cabeza que si bien no lo mató, derivó en un severo daño cerebral irrecuperable.
Luego de detener el motor, el piloto desciende del autogiro cuando el rotor todavía estaba girando. Recibió el impacto de una pala en la cabeza que terminó por ser mortal.
Dos pilotos, uno a bordo con los motores en marcha. El otro piloto que estaba en tierra esperando al Presidente, alcanzó de un salto a colgársele del brazo a la primera magistratura para cambiarle el recorrido, poco antes que su cabeza intercepte la trayectoria de las puntas de las palas del rotor principal.
Este helicóptero junto al personal están asignados a la ONU (Organización de las Naciones Unidas) por la FAA.
Los pasajeros habían recibido las instrucciones de seguridad para el vuelo. Luego del aterrizaje y para un desembarco sin corte de motor, uno de los pasajeros -un fotógrafo Húngaro- salió caminando hacia atrás y fue golpeado por el rotor de cola. Las heridas fueron mortales.
Un ocasional observador se acercó a la aeronave cuando todavía no habían dejado de girar los rotores. Milagrosamente fue sólo un rasguño en la oreja!
Gustavo Brea