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VOLANDO A MALVINAS

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Volando a Malvinas




  • Por: Aldo NICOLA


-      ¿Que les parece un vuelo a las Islas Malvinas?. – Seria bueno para conmemorar el 100 aniversario de la aviación!     

Esa fue la pregunta del entusiasta piloto Diego Aristegui durante uno de los habituales almuerzos que la agrupación  Águilas del Sur hace en la Isla Martín García.

Lo miramos con una muestra de estupor e incredulidad .

-      ¿Con nuestros monomotores?

-     ¿Por qué no?, respondió él

-      No, por nada, salvo que tenemos que volar unas seis o siete horas  sobre agua helada, dijo uno.

-     Donde en menos de diez minutos te mueres congelado, donde los vientos y la meteorología cambian a cada instante. Dijo otro.

-   ¿ Y si... se detiene el motor? Pregunto un tercero.

Alguien respondió. – los motores no saben si se vuela sobre agua fría o caliente, sobre piedras o tierra, así que ¿Por qué se tiene que plantar justo ahí?

Con ese argumento irrebatible nos quedamos, y allí comenzamos a planificar el vuelo.

Así fue que se sumaron a Diego: Luis Smith con su Arrow. Irene Lamelas, mismo avión. Arturo Vercesi con el 206. Gustavo Caporal con su Archer, y Aldo Nicola con el Long Ez.

Diego se hizo cargo de lo mas pesado y complicado, realizando los tramites, tanto para salir como entrar a Malvinas y consiguiendo algunos de los equipos de seguridad.

Luis consiguió a través de otro piloto: Juan Parodi, a quien le agradecemos por su desinteresado ofrecimiento, el indispensable teléfono satelital que reemplazaría al HF. que se nos exigía.También se sumaron a las tripulaciones los pilotos: George Deeter de EE.UU. y Deeter Heinrichsdobler de Alemania, ambos con muchas horas de experiencia en este tipo de vuelos.

Participan y se suman a este grupo Juan Selvallegra y Felipe Wuil. Ambos pilotos y con conocimientos tanto de navegación como de operaciones en caso de alguna emergencia en el agua.

A Gustavo lo acompaña Esteban Carballo, un joven y experimentado piloto que voló bastante en clima adverso.

Con el grupo ya constituido, pusimos la fecha. Salimos el día 15 de febrero para concentrarnos todos en Comodoro Rivadavia, donde la gente del aeroclub nos recibe con todo el afecto que los caracteriza.

Martín Rapallini, piloto que ya había efectuado un viaje anteriormente, nos ayuda con sus consejos, por cierto, mas que acertados respecto de donde ir, con quien contactarnos, etc, etc.Partimos de Comodoro Rivadavia y nos dirigimos a Ushuaia. En el trayecto tenemos la primer baja. Una válvula traviesa le dice basta! al Archer, y obliga a Gustavo y Esteban a un eficaz aterrizaje de emergencia en la localidad de Gral. Sarmiento, a unas pocas millas de Comodoro Rivadavia. Ante la imposibilidad de seguir, se quedaron con mucha tristeza a la espera de otra oportunidad.

Por otro lado, algunos pensaron... si eso sucedía unas pocas horas de vuelo después, ya en mar abierto, los resultados no hubiesen sido los mismos, y nos sentimos compensados por el infortunio.

El resto del grupo llega a destino sin novedades, donde pasamos un hermoso día de turismo.

En Ushuaia la gente nos consiguió hangaraje y nos lleno de atenciones.Al otro día salimos hacia Río Grande, lugar elegido para iniciar el cruce. Tanto la gente del aeroclub como las autoridades aeronáuticas y de la base de la marina nos prestaron su desinteresado apoyo.

La salida nos divide. Diego considera que la meteorología era la adecuada en ese momento y sale. Nicola con motor a carburador y hélice de madera no lo cree conveniente, pues le teme a la lluvia y a la formación de hielo en el carburador. Arturo y Luis también deciden esperar mejores condiciones.

Diego, con su 206, afortunadamente llega sin novedades. Nosotros salimos al otro día. Llegamos en tan solo 2 horas 30 minutos, ya que el viento jugo a nuestro favor.

El recibimiento en Malvinas fue cordial en todo momento; Tanto de los funcionarios de migraciones como de las distintas personas con las cuales tomamos contacto.. pudimos recorrer todos los puntos prefijados.

Cuando llegamos al cementerio de los soldados Argentinos que esta sobre una hermosa colina, desde la cual se puede apreciar Goose Green y Darwin, escenario de duras batallas, algunos no pudimos contener la emoción. Observe como nos separábamos para en privado dar rienda suelta a las lagrimas... Esa noche no hubo festejos. Se noto que estábamos bastante marcados por lo vivido.

Al otro día a las 4:30 Hs de la mañana, hora convenida para levantarnos, observamos que el viento soplaba a unos 65 o 70 nudos. Desayunamos con la idea de que el regreso iba a ser imposible; pero pensamos quedarnos al lado de los aviones por si el viento aflojaba. Afortunadamente a eso de las 9:00 Hs el viento mermo un poco, y a las 9:30 Hs estábamos en vuelo de regreso con unos 50 nudos de viento ligeramente cruzado de frente lo que nos daba una componente de frente de unos 25 a 30 nudos en contra.

Considerando que el combustible que disponíamos nos alcanzaba con seguridad, continuamos.

Luego de 4:15 Hs de vuelo llegamos sanos y salvos a Río Grande. Ya hacia unos minutos que Diego había llegado, también sin novedad a Río gallegos.

Con esa tranquilidad y con la satisfacción de lo logrado nos dedicamos a disfrutar con nuestros amigos de un día de recreo y festejos con la maravillosa gente de Río Grande. Liberadas las  tensiones de la travesía algunos del grupo regresaron al hotel en condiciones “IFR”.

Al otro día regresando y al pasar por el estrecho de  Magallanes, nos pareció mas estrecho...

Agradecemos al  personal del batallón aéreo 601 de Campo de Mayo. Al personal del servicio de meteorología de la Marina base Río Grande. A los amigos de nuestro grupo, que por distintas razones no pudieron sumarse y que en todo  momento nos alentaban. A toda la gente de los aeroclubes por donde hicimos escala.

 

Reflexiones:


Recorrimos 8000 Km. volando un grupo de amigos. Convivimos durante diez días donde no faltaron momentos de tensión en vuelo. Vivimos festejos, temores, alegrías. En algunos momentos surgieron algunas lagrimas de emoción compartida y regresamos mas unidos que antes y felices por lo logrado, haciendo planes para futuras aventuras.

Algo aprendimos de los gansos. Volando juntos llegan mas lejos y seguros. Si uno se cae, siempre otro lo va a sobrevolar para ayudarlo. ¿No es cierto Gustavo y Esteban?


Aldo Nicola


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(texto suministrado gentilmente por su protagonista: Aldo Nicola) para www.hangar57.com  
Sabemos que no es fácil llegar a Malvinas, y nos hacemos participes con nuestro pensamiento por tan importante aventura realizada para todos nosotros "Los Amantes de la Aviación Deportiva".
Muchas Felicidades! de: www.Hangar57.com

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